En astrología la función personalidad – identidad esencial, imagen de un@ mism@- está ligada al Sol, la estrella que rige nuestro sistema. El sol es como el director de nuestra orquesta personal; da paso a cada instrumento musical en el momento justo en el que su aporte es más valioso. ¿Cuándo hace falta un sonido armonioso, cuándo uno más vigoroso, cuánto debe durar el silencio antes del clímax final? El sol equivale a la imagen que tenemos de nosotr@s mism@s, aquéllo que nos da sensación de continuum ligado a la identidad.
Tal vez a tu madre le molestaba tu exuberante vitalidad, tu corretear por la casa a voz en grito y espada en mano, cuando ella, cansada de una larga jornada laboral, necesitaba silencio y descanso. Tal vez tu timidez provocaba sensaciones incómodas en tu padre, que hubiera querido que fueras la capitana del equipo de baloncesto del instituto, tal vez la viveza de tu imaginación, y la gracia de tus comentarios molestaban a ese hermano mayor, que sentía que tu brillo eclipsaba el suyo…
Y aprendiste a controlar tu espontaneidad hasta el punto de dejar de sentirla dentro, a fingir una valentía que te dejaba agotada, a esconder tu brillo para no incomodar. Y empezaste a ponerte máscaras. Y en su momento funcionó, fue un ajuste creativo, fue lo mejor que pudiste y supiste hacer con las herramientas que tenías en aquel entonces.
Pero la máscara es solo eso, una máscara, una imagen cristalizada de aquello que pensaste que te procuraría amor, cuidado, aceptación. No es tu piel, no son tus rasgos, es algo que puedes decidir quitarte para reconectar con tu identidad más profunda. Cuantas más máscaras nos ponemos, menos libertad y espontaneidad sentimos.
Cuanta más luz solar dejamos entrar en nuestras vidas, más vitalidad y alegría sentimos. Permítete el lujo de explorar y reconectar con tu luz más esencial. Permítete el lujo de irradiar tu propia luz.
¡Permítete ser tu propio Eguzkitoki!